En el salón, el cobro es parte de la comida. Es lo último que vive el cliente y el momento en que tu dinero empieza un viaje de dos días. Este tema es la mecánica de eso: cómo se lee la tarjeta, cómo se le pega la propina, cuándo llega el dinero y qué pasa cuando no hay internet.
📲 Cómo se lee la tarjeta, y por qué importa
- Chip insertado. La tarjeta demuestra que es auténtica. Más lento que acercarla, y barato y seguro desde tu lado.
- Tarjeta acercada, sea tarjeta, teléfono o reloj. La misma protección que el chip, más rápido, y cada vez más lo que la gente espera. Si tu terminal no acepta pagos sin contacto, esa es razón suficiente para cambiarla.
- Banda magnética. La forma vieja. Acéptala cuando no funcione nada más, y ten claro que el fraude sobre una transacción pasada por banda tiene más probabilidades de terminar siendo tuyo: lo ves en el tema 5.
- Capturada a mano. La más cara y la más riesgosa. Guárdala para excepciones de verdad, y recuerda que cuenta como transacción sin la tarjeta presente aunque el cliente esté ahí parado.
La consecuencia práctica: cada tarjeta acercada o insertada en lugar de pasada por banda o capturada a mano es un ahorro pequeño y una reducción grande del fraude que te pueden cobrar a ti.
🍽️ Dónde ocurre el cobro
Tres arreglos, y lo que se cambia es servicio, no precio:
| Arreglo | Lo que te da | Lo que te cuesta |
| La tarjeta se lleva al mostrador | No hay que comprar nada | La tarjeta sale de la vista del cliente: cada vez gusta menos, y es el escenario clásico del skimmer |
| Terminal de mano en la mesa | Mesas que rotan más rápido, la tarjeta nunca sale de la mesa, la propina se pide en pantalla | Equipos que hay que comprar, cargar y reponer |
| Código QR en la cuenta | El cliente paga y se va cuando quiere, sin equipo que comprar | No todos lo van a usar, y suele cobrarse como venta sin la tarjeta presente |
Elijas lo que elijas, el asunto de la propina se decide aquí. Pedirla en una pantalla en la mesa no da los mismos resultados que una línea impresa en el papel, y cuántas opciones aparecen y desde qué porcentaje empiezan es una decisión que estás tomando, la pienses o no. Tómala a propósito, y revísala si los comensales empiezan a comentarla.
💸 Propinas, lotes y cuándo llega el dinero
La secuencia que corre todas las noches, y los dos puntos donde se rompe:
- Autorización en la mesa, por el monto de la cuenta.
- Ajuste de propina, si las propinas se escriben en el papel. El monto final se agrega después, y tiene que capturarse antes de que cierre el lote. Las propinas ajustadas después del cierre son un lío de corregir, y el personal se da cuenta rápido cuando su dinero no cuadra.
- Cierre de lote, idealmente automático, a una hora fija después del servicio. Todo lo cobrado ese día se manda a liquidación.
- Depósito, normalmente uno o dos días hábiles después. Fines de semana y feriados no cuentan, y por eso las ventas del viernes y del sábado suelen llegar juntas el martes.
Dos revisiones que vale la pena meter en la rutina. La primera: confirmar que el lote cerró — casi todos los sistemas lo muestran, y alguien tiene que mirarlo. La segunda: cuadrar el depósito contra el día. Lo que mandó el banco debería ser tus ventas con tarjeta menos las comisiones, y si tu procesador te descuenta las comisiones una vez al mes en lugar de cada día, entérate antes de ponerte a preocuparte.
🌐 Sin internet, y otras situaciones incómodas
- Modo sin conexión. Algunas terminales guardan las transacciones y las mandan cuando vuelve la conexión. Te deja seguir cobrando, y cualquier transacción que se habría rechazado es una que quizá tengas que comerte. Averigua el límite de tu terminal y trata los montos grandes con cuidado.
- Una vía de respaldo. Una terminal con datos móviles, o el lector de un segundo procesador guardado en un cajón, convierte una caída en una molestia. Va junto con el plan de papel del curso anterior.
- Nunca anotes el número de la tarjeta para capturarlo después. La misma regla del curso anterior, y aquí además viene con multa.
- Recargos y descuento por pagar en efectivo. Cobrar de más por pagar con tarjeta está regulado: las reglas cambian según el estado, las redes de tarjetas ponen sus propias condiciones, al débito casi siempre se le trata distinto que al crédito, y hay que avisarlo en la entrada y en el recibo. Si lo quieres hacer, confirma primero las reglas vigentes de tu estado y de tus marcas de tarjeta, y déjalo por escrito con tu procesador. Hecho a la ligera produce quejas, contracargos y multas.
- El efectivo sigue existiendo. Si piensas dejar de aceptarlo, revisa antes las reglas locales: en varios sitios los negocios están obligados a aceptar efectivo.